TOMAR DECISIONES CON EL CORAZÓN

Dicen los investigadores que no es mala idea “pensar con el corazón” y que el órgano que late en nuestro pecho toma buenas decisiones.

¡Quién lo diría! ¡Las corazonadas tienen base científica! Los investigadores Annie Marquier (matemática e investigadora de la conciencia) y Luciano Sposato (neurólogo e investigador) afirman que sí.

El cerebro y el corazón son capaces de comunicarse directamente entre sí mediante conexiones neuronales, porque el corazón también tiene neuronas, siendo uno de los grandes informadores del cerebro.

Aquí os dejo una de mis reflexiones:

Equilibrio cuerpo y mente

¿Puede el corazón pensar y dirigir nuestras opiniones, así como intervenir en las conductas y decisiones?  En definitiva: ¿te dejarías guiar por los designios de tu corazón?

Escuchad este vídeo que he elaborado para vosotros con algunas curiosidades sobre el corazón y nuestro cerebro que os dejarán perplejos y entenderéis muchas cosas que decimos en nuestra vida cotidiana. ¡Os servirá para tomar mejores decisiones!

Annie Marquier en su libro “El Maestro del corazón” de Ediciones Luciérnaga, nos cuenta que los últimos descubrimientos de la Física Cuántica, de la Neurología, de la Psicología moderna, sin olvidar las enseñanzas de la sabiduría ancestral apuntan a que…

Tenemos todo un maestro lleno de sabiduría latiendo dentro de nuestro pecho.

Luciano Sposato nos lo explica mediante un revolucionario estudio de la Universidad de Cambridge. Un grupo de personas tenían que tomar decisiones sobre situaciones que le aparecían en la pantalla de un ordenador. Mientras lo hacían, se medía su ritmo cardiaco.

Descubrieron que el corazón latía de forma distinta si la decisión que tomaban era la acertada o no, segundos antes de haberla tomado.

¿Cómo era posible? Existe una capacidad llamada “interocepción” y que consiste en la capacidad que tenemos de prestar atención a los mensajes que nos envía nuestro cuerpo.

Aquellas personas que tenían una capacidad interoceptiva más desarrollada, elegían más certeramente que las personas que la tenían menos.

Ahora, seguro que entenderás mejor expresiones como: “¡Escucha a tu corazón!”, “tengo una corazonada”, “si quieres aprender algo, emociónate con ello” o  “cuando me mira así, el corazón me va a cien”.

Escucha atentamente lo que te dice tu cuerpo, porque te habla en todo momento. Piensa con el corazón y emociónate con tu cerebro; tal vez, con ello, consigamos el equilibrio mente-cuerpo que tanto necesitamos.

¡Hasta pronto!

Blanca de la Torre Polo


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Comentarios
  1. Patricia   el   7 febrero, 2019 at 8:49 am

    Me encanta lo que nos cuentas, me parece fabuloso saber que nuestro corazón esta conectado de esta manera a nuestro cerebro y saber que en el hay tantas neuronas!!

    • Blanca de la Torre   el   7 febrero, 2019 at 10:03 am

      Así es Patricia, nuestro cuerpo siempre nos sorprende con hallazgos cada vez más fascinantes. Por eso, hay que cuidarlo y dejarle hacer. Él suele ser más sabio que nosotros en multitud de ocasiones.

    • Blanca de la Torre Polo   el   26 julio, 2021 at 8:58 pm

      Hola Eiva, tu pregunta es muy interesante. Cuando hablamos de «decisiones con el corazón» nos estamos refiriendo a las decisiones que tomamos motivados por las sensaciones corporales que no podemos explicar de una forma racional. Te pongo un ejemplo: conoces a una persona, lleva muy poco tiempo en tu vida, tal vez unas horas; pero, te sientes muy cómoda con su presencia, te relajas, bajas tus guardias, cuentas cosas que no le contaste a personas más cercanas. Te sorprendes porque tu parte lógica y racional te dice: ¿qué haces? ¡No lo conoces de nada! No puedes explicarlo, pero estás muy a gusto.

      También puede ocurrir al contrario: sentirte incómodo/a en un lugar o con una persona, sin que haya pasado nada en concreto. Sientes inquietud, tensión. No hay explicación lógica, pero tienes ganas de alejarte.

      Yo suelo recomendar que prestemos atención a esas informaciones, porque suelen ser bastante certeras; aunque, sin obsesionarse.

      Para darte una pista, investiga la «interocepción», que es la capacidad que tenemos para percibir cambios en nuestro interior, como las vísceras, que nos mandan señales todo el tiempo. Aquellas personas que tenían la capacidad de interocepción más desarrollada eran capaces de percibir con más exactitud las emociones que les invadían y tomar decisiones según esas sensaciones corporales.

      Espero haberte ayudado, muchas gracias por tu lectura y comentario. ¡Hasta la próxima!

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