He encontrado algunos hallazgos interesantes sobre qué le ocurre al cerebro cuando tenemos TOC y quería compartirlo con vosotros.
Ya conocéis mi manía por saber qué hay detrás de nuestras emociones, pensamientos, heridas mentales, de nuestros éxitos y de nuestros fracasos.
Así es que hoy le toca el turno al Trastorno Obsesivo Compulsivo. Se trata de un trastorno que causa una gran ansiedad y malestar y que puede afectar al 1,5 % de la población.
Ocurre lo siguiente:
La persona tiene una idea en la cabeza que se repite una y otra vez en un bucle y le causa ansiedad o un gran malestar. Para «hacer callar» esa idea y librarse del malestar se realiza una acción que la persona siente que tiene que hacer.
En tiempos de Covid podría ocurrir lo siguiente:
Una persona con TOC podría pensar: «¿Y si no es suficiente lavarme las manos con jabón cada vez llego de la calle y tengo que lavármelas con lejía? ¿Y si NO fuera suficiente con una vez?»
Esta idea va a producir una gran inquietud, por lo que, para librarse de ella, repetirá el lavado varias veces y no solo con jabón (como dicen las autoridades sanitarias que es suficiente y seguro), sino con lejía.
Esta situación no solo ocurre en actos de limpieza, sino también puede haber otras temáticas como:
- Pensar que no hemos cerrado bien la casa.
- Tener la preocupación de que hemos hecho daño a alguien físicamente sin darnos cuenta (atropellar a alguien, por ejemplo).
- No poder estudiar o dormir o hacer algo en una habitación si esta no está ordenada.
- Tener supersticiones que afectan a la vida cotidiana, familiar y profesional.
PERO, ¡CUIDADO QUE OS CONOZCO!
No penséis que porque os pongáis a comprobar un par de veces algo o tengáis una duda razonable vais a padecer TOC. Para nada.
Lo que caracteriza el TOC es la sensación de incertidumbre y duda constantes, una cantidad de comprobaciones y actos repetitivos que hacen que las personas no puedan desarrollar su vida con normalidad porque esas preocupaciones y actos ocupan mucho tiempo de su día.
Imaginaos una persona que llega siempre tarde al trabajo porque tiene que comprobar varias veces antes de salir de casa que todo está en orden e, incluso, le puede quedar la duda de que al comprobar ha dejado algo fuera de su sitio.
¿Comprendéis su desasosiego?
Otra cosa que me gustaría contaros es que muchas personas piensan que lo que tienen son manías, que forman parte de ellos. Algunas de esas «manías» o compulsiones pueden ser:
- Higiene excesiva y muy concienzuda.
- Repetir palabras o números de una forma determinada que siempre es la misma.
- Hacer comprobaciones continuas (el bolso, las llaves, el móvil, la puerta bien cerrada, etc…)
Recuerdo que mi abuela hacía una ronda varias veces seguidas por toda la casa antes de acostarse. Podía tardar más de veinte minutos para un espacio de 70 metros cuadrados, aún así, creo que no se iba del todo tranquila a dormir.
¿QUÉ OCURRE EN NUESTRO CEREBRO CUANDO EL TOC CONVIVE CON NOSOTROS?
Parece ser que se encuentra en un «bucle de errores» donde le resulta muy difícil parar, aunque sea consciente de que debería hacerlo.
Se baraja la hipótesis de que las personas con TOC tienen más actividad en aquellas áreas del cerebro que detectan los errores y menos actividad en las áreas relacionadas con «el problema está resuelto».
Por lo que podría ocurrir lo siguiente:
Situación normal:
–A ver si no he cerrado suficientemente bien la puerta de la casa–piensa la persona–. Voy a comprobarlo. Sí, está bien cerrada–comenta después de comprobarlo una vez y se marcha a la cama tranquilamente.
En esta situación el cerebro ha detectado un error y, una vez comprobado, se activa en el cerebro «el error ha sido resuelto», se paran las acciones para seguir resolviendo el error. Las áreas del cerebro de detección de errores y resolución de errores trabajan en sincronía.
Situación de TOC:
––A ver si no he cerrado suficientemente bien la puerta de la casa–piensa la persona–. Voy a comprobarlo–lo comprueba varias veces, no se queda tranquila, puede pensar que, en alguna de sus comprobaciones, tal vez, no ha echado bien la llave. Se mete en la cama intranquila.
En esta situación el cerebro ha detectado un error y, una vez comprobado, se activa en el cerebro «el error ha sido resuelto», pero no se paran las acciones para seguir resolviendo el error.
Por esa razón se habla de «bucle de errores»
Etiquetado como cerebro, compulsiones, crecimiento personal, desarrollo personal, educar a los hijos, mente, obsesiones, psicología, psicología en un click, toc, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos psicológicos
Veronica el 27 junio, 2022 at 12:29 pm
Hola, se que tengo una obsesión con la culpa, pienso que si no miento , y cuento siempre la verdad, no me pasará nada malo, estoy intentando trabajar en ello pero hay veces que los pensamientos no me dejan tranquila, me gustaría saber qué terapia es la mejor para afrontarlo, me siento ridícula con ciertas cosas y lo paso realmente mal
Blanca de la Torre Polo el 4 julio, 2022 at 9:08 am